Cinexcepción Banner Oficial
Portal Oficial de Cine, Crítica y Cultura Pop

Te contamos todo lo que pasa en el cine, sin tanto rollo.

Noticias de última hora, análisis sin filtros, cobertura de festivales, taquilla y curiosidades del séptimo arte. Lee nuestras publicaciones completas aquí o únete a la conversación con más de 772,000 cinéfilos en nuestra comunidad principal de Facebook.

YouTube @CineXC
→
Instagram @tiocinexcepcion
→
TikTok @cinexcepcion
→
X / Twitter @cinexceptuits
→

Ahhh, Jurassic Park. La saga que todos los cuarentones recordamos por ser p | Cinexcepción

Ahhh, Jurassic Park. La saga que todos los cuarentones recordamos por ser p | Cinexcepción
Ahhh, Jurassic Park. La saga que todos los cuarentones recordamos por ser punta de lanza en el uso de animatronics y una historia que nos trajo pesadillas con Tiranosaurios Rex y con ser devorados mientras estamos columpiando el tamarindo. Es 2025 y tras los eventos de Jurassic World Dominion pareciera que no pasó a mayores y los dinosaurios se adaptaron a convivir con los humanos como si nada al punto en que a nadie le importaban ya. Estaban entre nosotros, pero pasados de moda. Algo así como Alex Fletcher en Letra y Música. 32 años y muchas secuelas después, volvemos a la isla de la nostalgia. Y no, no es que sea la misma del parque. En esta ocasión la contratista (por no decir mercenaria) Zora Bennett nos lleva de vuelta de expedición paleolítica pues una farmacéutica de cagada quiere lucrar con el ADN de los danoninos para hacer una cura para el cáncer o vivir más años o algo así. Una aventura mar adentro con Will Turner, pero sin Jack Sparrow. Eso sí, Orlando Bloom deja el look de pirata y se viste de bandido de cuello blanco representando a la codicia capitalista de esta corporación buscando crear un nuevo medicamento qué venderle a los ricos. *EDIT* Apenas me enteré que es Rupert Friend, discúlpenme, pero la redacción me quedó bien perrita y no la voy a cambiar. Para cumplir la misión siempre se necesita de un ñoño de los dinosaurios: es ahí donde entra Jonathan Bailey en su papel del Dr. Henry Loomis. Doctorado en estar precioso y estudiar uno que otro hueso de brontosaurio. Una vez que Zora reúne a su equipo de piratas postmodernos se nos informa la premisa de la cinta. Hay que conseguir 3 muestras vivas de ADN: En el mar, el Mosasaurio. Sí, ese wey que alguna vez se comió un Indominus Rex mientras Chris Pratt jugaba a entrenar velociraptores como perros doberman. En tierra, el Titanosaurio, un carnal a cuatro patas y largo como misterios gozosos. Si un día quieres ver uno, en el museo de historia natural de NY hay unos huesitos que te pueden llamar la atención. En el aire, el Quetzalcoatlus, un pterosaurio azdárquido del Cretácico superior que medía de ala a ala lo que una hummer modificada para limusina de quinceañera. Lo que la tripulación no sabe es que una década antes se hacían experimentos genéticos, creando especies terriblemente adaptables como el temidísimo Distortus Rex. *A partir de aquí empiezan los spoilers y la quejadera, así que te doy chance de que vayas por unas palomitas.* Conforme nos acercamos a las islas jurásicas nos topamos con una familia más random que encontrarse a Flor Amargo en el microbús: Rubén y sus hijas Isabella y Teresa, y ya de paso al novio de Tere, el Xavi. Así nomás, navegando porque se les hizo chidito pasar tiempo en familia en medio de la nada. La inocente familia es embestida en su catamarán por un Mosasaurio y al lanzar la señal de rescate, los mercenarios van a rescatarlos. ¿Mercenarios con corazón? Está bien Gareth Edwards, si tú lo dices, va, te la compro. Una vez en el barco no queda de otra que hacer las tres misiones con todo y la familia. Primer acto, pum, se nos aparece el Mosasaurio y aunque se come a un wey, Scarlett logra conseguir la muestra de ADN. Pero en el ajetreo se separan en dos grupos: la familia avanza por un río, y los cerdos capitalistas por la jungla. Segundo acto, un noble titanosaurio aparece: todo son risas y diversión. Mientras que la familia es perseguida por un T-Rex, muy similar a una persecución que ocurre en los libros. Tercer acto, Hay que subir al nido de Quetzalcoatl a obtener las muestras de los huevos del dinosaurio, porque directo del pajarraco sería letal. Muere más gente y nos quedamos desde luego sólo con los que mejor cobraron en el elenco. Ya tenemos todas las muestras, hay que correrle al punto de extracción. Y en esos 15 minutos de escapar de la tormenta como si fuera una partida de Blitz en Fortnite todo mundo corriendo a lo Benny Hill, huyendo de mutadontes, con Orlando Bloom sacando el cobre y liberando por accidente al Distortus Rex con sus 6 bracitos para pelársela bien pelada a la dupla de Scarlett y Mahershala. Y así, de la nada, se acaba la cinta donde gana el bien. ¡Ah! porque olvidé decirles que a Orlando Bloom se lo carga el payaso. Y por el payaso me refiero al Distortus Rex, que al principio de la cinta te lo presentan como una amenaza culerísima y al final nomás sale a cenar 2 minutos y tiene menos relevancia que las recomendaciones de la ONU. ¿Veredicto? Si ya no aguantas a tus chamacos de 4 a 9 años en casa porque están de vacaciones, ve a verla. Ellos te lo agradecerán. Si te gustan los dinosaurios: ve. Es tu vicio, we. No dejes que ninguna página pitera de facebook te diga qué hacer. Para todos los demás: Podrías perfectamente no verla y tu vida estaría igual que siempre. La cinta es plana como refresco sin gas. Mejor con ese dinero ve a comer con tus papás, antes de que se te extingan. Los tecueme por leer hasta acá. Se lo lavan.

PUBLICACIONES RECIENTES

Haz clic en cualquier tarjeta para ampliar lectura

NOTICIAS Y COBERTURA DE CINE

Haz clic en cualquier tarjeta para ampliar lectura
Listo